Entras al agua, sientes cada minúscula burbuja rozando tu cuerpo. Es una sensación agradable. Te dejas llevar por el impulso y de pronto ahí estás, a dos metros bajo el agua y aguantando la respiración. Te quedas unos pocos segundos, porque sabes que el ser humano no es capaz de aguantar mucho tiempo sin oxígeno, que si por ti fuera te quedarías el resto de tus días ahí metido.
¿Por qué?
Por el simple motivo de que es el único sitio donde de verdad estás solo. Esos pocos segundos son los únicos en los que puedes escuchar tus propios latidos, y no el ruido de la calle. Puedes escuchar a tu propia mente, a tu ser, no a lo que otros quieren que seas. Así es la vida, vivimos en un lugar en el que no tenemos tiempo para pensar en nosotros mismos, en lo que nos espera, en cómo vamos a pasar el día siguiente, o la semana, o el año. No sabemos cuales son nuestros planes a futuro, prácticamente tampoco aprovechamos el presente. Nos dedicamos a hacer planes pero, ¿Por qué no detenerse a pensar en el presente? ¿Qué especie de manía tiene la gente con intentar saber que va a pasar dentro de unos días? Disfruta de la vida, algunos dicen que son dos días, yo no lo creo, pero por si acaso "Carpe Diem".
Si hay algo que tengo claro es que vivimos en una especie de telaraña, estamos todos interconectados constantemente, teléfonos, redes sociales y demás.
¿Bajo el agua?
Sí, ese es el lugar perfecto, digamos que aún no hay cobertura, que estás solo, que reina un profundo silencio a tu alrededor y que, aunque sólo sea durante un minutos, estas tu solo.
Bienvenido a la vida de un ser algo básico, un simple chaval de diecisiete años, quizá un pelín más maduro que otros, pero con sentimientos como todos. Hago esto para desahogarme, como cuando me meto a una piscina y buceo, es en ese preciso instante cuando tu corazón late más fuerte y tu cerebro produce una serie de frases en las que empiezas a pensar, por ellas y por muchas otras, decid "Hola" a Frases Bajo el Agua.